¿Cuál es la diferencia entre ESCUELAS DE PADRES y el ENTRENAMIENTO A PADRES?

La diferencia radica en que las escuelas de padres, ordinariamente tienen un enfoque teórico de los problemas y una referencia a la generalidad de los niños y familias, mientras que el ENTRENAMIENTO PARA PADRES, en COMPRENDER, impartido por la Psicóloga y especialista en Neuropsicología Infantil, MARTHA LILILANA BAHAMÓN MONTOYA, con más de 12 años de experiencia en su trabajo clínico con niños, y el tratamiento conductual cognitivo, se enfoca a que en los padres se logre la adquisición, desarrollo y afianzamiento de habilidades, destrezas y estrategias, de carácter práctico en la actividad cotidiana de la crianza de sus específicos hijos en particular, y no de unos niños parecidos o de las mismas edades, ni de los niños en forma general. Eso teniendo en cuenta que, en cada familia, cada hijo tiene unas determinadas particularidades, dificultades y fortalezas, que a su vez interactúan con unos padres únicos, así como unos hermanos también con características particulares. Entrenamos no teóricamente, ni para unos hijos en general, sino en forma práctica y en cada familia, con respecto a sus hijos en particular, con todo aquello que los hace únicos. Por eso, es mucho mejor, más efectivo y apropiado el entrenamiento para padres y madres, que las escuelas de padres y madres.

ENTRENARSE PARA SER LOS PADRES Y MADRES DE SUS HIJOS; MEJOR QUE ESCUELAS DE PADRES

De la misma manera que un niño no es igual a otro, ni un hijo igual a otro hijo, tampoco los padres y madres son iguales, así que toda la dinámica de una familia en particular es igualmente exclusiva. Pero lo cierto es que, todo lo que allí ocurre, influye determinantemente en la formación de la personalidad de cada niño. Así que, educar a un hijo, lograr que tenga una personalidad equilibrada, funcional y feliz, es mucho más que aprender a premiarle y a castigarle. Muchos de los problemas y trastornos que aparecen en la vida adulta, las formas de relacionarse con los demás, amigos o la pareja, están íntimamente relacionados con la educación afectiva y emocional en los primeros años de vida, la que es guiada por el comportamiento y educación afectiva de los padres y madres.

Son muchas las actividades que se sortean a diario en cada ambiente familiar, por ejemplo; cómo se dirigen a los niños, cómo gestionan los deseos de sus hijos, cómo reaccionan ante sus conductas, emociones, rabietas. Cómo le ayudan a regular sus propias emociones, su interacción social, cómo fomentan su autoestima, cómo estimulan la inteligencia emocional, cómo les enseñan a ser competentes, cómo les trasmiten normas y valores.

En COMPRENDER, reconocemos la individualidad de cada familia, y por consiguiente, toda habilidad es enseñada de acuerdo a las características específicas de cada menor, de sus padres, respetando la idiosincrasia de dicha familia. Cada madre y padre tienen una forma diferente de enfrentarse a la educación emocional de sus hijos, dependiendo de su propia personalidad, y ese presupuesto imprescindible, es el que tenemos en cuenta al diseñar el más adecuado y específico programa para cada familia. Es por ello que entrenarse para ser padres y madres de sus hijos en particular y concreto, es mucho más que asistir a escuelas de padres y madres, donde si bien se tratan asuntos relevantes y útiles, con frecuencia los temas que allí se abordan son generales y no se particularizan con las especificidades de cada menor y cada familia en particular, pero por sobre todo falta la manera práctica para aplicarlo a cada caso con sus infinitas variables.

En COMPRENDER cada plan de Entrenamiento a Padres, es diseñado en forma tan exclusiva como lo es cada familia, con una metodología que se convierte en una gratificante experiencia, altamente motivadora, participativa, dinámica y audiovisual, en la que los temas son desarrollados de forma ágil y práctica, con videos y juegos de roles, que mejoran tanto las relaciones de pareja, como sus habilidades como padres y madres.

Dentro de los principales beneficios de esta técnica del entrenamiento a padres, están el que los positivos resultados terapéuticos conseguidos con el niño en la consulta clínica, no se van a afectar o perder cuando el niño se involucra en el ambiente en que se generó o manifestó el problema. Así mismo, el entrenamiento a los padres del niño tratado, provoca el sostenimiento de los beneficios de la consulta después de haber terminado el tratamiento. De igual modo, las habilidades recién adquiridas por los padres en el entrenamiento, se extienden generalizadamente a hermanos del niño que no han sido tratados.

Si se permite la analogía, cada plan de entrenamiento a padres, como corresponde a una familia única, es también una receta única, donde no siempre están los mismos ingredientes, ni son empleados en las mismas proporciones, pero siempre ofrecen una espléndida experiencia que hace crecer tanto a la familia en su conjunto, como a la individualidad de sus integrantes.

En comprender, el programa de entrenamiento a padres, madres y familia en conjunto, siempre hace parte de los programas de corrección neuropsicológica infantil. En efecto, cuando un menor presenta problemas de aprendizaje,  usualmente están presentes también y en forma conjunta,  los problemas de conducta, generándose una situación donde los problemas de aprendizaje  provocan problemas de conducta, y estos a su vez enfatizan los problemas de aprendizaje. En sentido inverso, un problema de conducta o comportamiento, puede también conducir o ser el reflejo de un problema de aprendizaje. Por consiguiente, debe aplicarse un manejo integral tanto con respecto a los problemas de aprendizaje como a los problemas de conducta. Ese camino a la solución de esos problemas empieza con la realización de la evaluación neuropsicológica infantil, la cual ofrece un diagnóstico, con base en el cual la Neuropsicóloga Infantil Martha Liliana Bahamón, diseña y aplica un individual y específico programa de corrección, estructurado exclusivamente para cada menor, atendiendo sus particularidades cognitivas y psicológicas. Ese programa de corrección, está entonces complementado, como uno de sus soportes fundamentales, en el respectivo entrenamiento a padres, con lo cual se logran formidables resultados.

Algunos de los temas abordados en este entrenamiento para padres incluyen:

  • Acompañamiento escolar
  • Pautas de crianza.
  • Disciplina con amor, consecuencias y castigos.
  • Autoridad y norma.
  • Premios y sanciones.
  • Implicaciones y uso de la tecnología en las relaciones familiares.
  • Manejo de niños con N.E.E. (Necesidades Educativas Especiales)
  • Autoestima y discapacidad.
  • Estrategias de afrontamiento del estrés.
  • Afecto y exigencia.
  • Problemas de aprendizaje (cómo detectarlos, aceptarlos y afrontarlos).
  • El hijo real y el hijo ideal.
  • La familia y los valores.
  • Comunicación asertiva.
  • Violencia intrafamiliar.
  • Factores de riesgo para el consumo de sustancias psicoactivas.
  • Estrategias de manejo de niños con trastornos de conducta.
  • ¿Cómo hablar de sexualidad con tu hijo?
  • Enemigos de la autoestima en la crianza.
  • Relación de pareja y su influencia en el desarrollo de los hijos.
  • Estrategias para resolver conflictos de la familia.
  • Procedimientos de refuerzo positivo: moldeamiento, modelado, economía de fichas, etc.
  • Procedimientos de extinción y de castigo leve: ignorar, coste de respuesta o tiempo fuera.
  • Cómo dar instrucciones u órdenes.
  • Solución de problemas y negociaciones padres-adolescentes.

LOS OBJETIVOS GENERALES DEL ENTRENAMIENTO A PADRES:

  1. Promover en los padres y madres, la adquisición, desarrollo y afianzamiento de habilidades, destrezas y estrategias, de carácter práctico en la actividad cotidiana de la crianza de sus específicos hijos en particular, que favorezcan el desarrollo en el niño y su familia, de una personalidad equilibrada, funcional y feliz, que se refleje en sus ambientes familiar, social, educativo y afectivo, tanto en su momento actual, como proyectada a su vida adulta.
  2. Que las aptitudes logradas con el entrenamiento, así como sus beneficios en la interacción familiar se mantengan en el tiempo.